Se encuentra en el sur de Polonia en la región de Podkarpacie limitando con la frontera de Ucrania y Eslovaquia.
Geográficamente hablando son montañas de poca altura en torno a los 1000m. y extensos valles cubiertos de bosques. Es un lugar idóneo para hacer senderismo o recorrer rutas a caballo. De aquí proviene una raza de caballos denominada” huzul” de poca altura 1,30 cm. Parece que resultado de la mezcla de dos razas el caballo tarpán y razas mongoles. Algunas rutas a caballo parten de Wolosate, Ustrzyki Górne y Tarnawa Nizna.
Otras opciones son hacer recorridos en coches todo terreno, en tren de vía estrecha o a pie.
Las zonas más interesantes de los Bieszczady están dentro de los límites del Parque Nacional donde podemos destacar extensos prados de alta montaña conocidos en Polonia como połonina.
Los valores naturales de esta zona hicieron que se le otorgara el privilegio de formar parte de la Reserva de la Biosfera de los Cárpatos orientales en 1992. La superficie total es de 208.000 hectáreas repartidas en Polonia, Ucrania y Eslovaquia de las que 108.000 pertenecen a Polonia.
Algunos de los animales que podemos encontrar aquí son los lobos, zorros, linces martas y gatos monteses. En alguna ocasión se han podido ver osos procedentes de la zona eslovaca.
Como lugares destacados mencionaremos Sanok ciudad cercana al Parque natural con una rica historia ya que en su castillo se casó un descendiente de la familia Jaguelon en el siglo XV. Precisamente en este castillo hoy podemos visitar un museo sobre la tierra de Sanok con una rica colección de iconos.
Muy cerca del centro se encuentra un interesante Museo de arquitectura popular al aire libre donde podemos visitar ejemplos de construcciones de los cuatro grupos étnicos que vivían en la zona fronteriza polaco-ucraniana.
Para más información visitar la página www.bieszczady.pl/skansen
Para los amantes de la arquitectura popular, en esta región hay una ruta de iglesias de madera a la que dedicaremos un artículo de manera monográfica.
Por último destacaremos el lago artificial Solina que ocupa unos 22 km² y que se construyó en los años 70 gracias a una presa. Aquí se han habilitado playas y hay una gran oferta de restaurantes y terrazas donde se puede disfrutar del paisaje. También se organizan cruceros de unos 50 minutos que son divertidos para los más pequeños.




